¿Qué está pasando?
¿A qué se debe esta moda?
De repente a la gente le gusta hacer cola, perder el tiempo y darlo a conocer con orgullo.
¿Es culpa —una vez más— de la tontuna de las redes sociales o es que realmente ya no damos para más?
Diría que esta pasión llegó con la maldita pandemia. En aquel momento era inevitable, pero ahora la gente lo hace por placer.
Y también —todo hay que decirlo— por exhibicionismo.
En cualquier momento puedes encontrarte una cola repleta de gente esperando por algo innecesario: tomarse una caña en el bar X, engullir una tarta… comprar la lotería que nunca tocará.
Es así de triste y así de sencillo: puñados de gente haciendo cola, desperdiciando sus vidas y agitando alegremente el móvil.
De verdad que no lo entiendo.
La imbecilidad se expande peligrosamente… y ahora le encanta hacer cola.
Con lo bonito que es vivir.